Multiorgasmos en la mujer
Durante siglos, las muejres tuvieron prohibido tener orgasmos, porque se consideraba que eso era de mujeres indecentes.
A mediados del siglo pasado, vino la revolución sexual, y entonces todas debían tener orgasmos.
Y ahora resulta que no basta con uno, sino que es necesario tener muchos, es decir, alcanzar orgasmos múltiples.
Muchas mujeres se sienten aterradas ante esto, porque ni siquiera logran tener un orgasmo, ya no digas muchos. Algunas lo fingen y caen en un círculo vicioso del que les resulta muy difícil salir; otras se estresan tanto que no pueden lograrlo; y otras se sienten mal porque sólo alcanzaron uno, o cuando mucho dos.
La verdad es que todas las mujeres somos biológicamente orgásmicas, y desde luego tenemos la capacidad de alcanzar un multiorgasmo. No en vano tenemos un aparato sexual exquisitamente diseñado, muy sofisticado y eficiente. Pero se requiere, primero, tranquilidad y, después, práctica. Todo el secreto está en las…
Fases de la excitación sexual
Primera fase: Excitación
Es cuando todo comienza: besos y caricias que estimulan al hipotálamo (tu órgano sexual más importante), quien envía al resto del cuerpo las instrucciones para responder. El hombre es mucho más rápido para excitarse; la mujer, en cambio, necesita de un poco más de tiempo y estímulos para lograrlo.
Segunda fase: La meseta
La excitación sube de nivel y comienza la lubricación vaginal, que se debe a las glándulas de Bartholin, las cuales segregan un liquido que humedece la vagina y la prepara para la penetración.
Tercera fase: El orgasmo
Las sensaciones son tan fuertes, que los órganos sexuales responden con una especie de estallido de placer. La naturaleza diseñó originalmente al orgasmo para hacer que el útero se contrajera y ayudara en su camino a los espermatozoides.
Cuarta fase: La resolución
La excitación desaparece, y en su lugar sobreviene una sensación de paz, acompañada de relajamiento.

El multiorgasmo
El secreto para lograr un orgasmo múltiple es no dejar que llegue la fase de resolución, sino volver a la fase de meseta, en la que la excitación sigue en su punto y desde la cual vuelves fácilmente a pasar al orgasmo. El problema es que generalmente, cuando pasa el clímax, la mujer se relaja completamente y pierde la excitación. Para volver a la fase de meseta, no te relajes. Tu pareja debe continuar con el estímulo y tú debes concentrarte en volver a lograr el orgasmo.
A veces esto se consigue espontáneamente, cuando la excitación es demasiada y no se satisface con un solo clímax, pero por lo común hay que seguir con los estímulos. Para esto, es vital que el hombre se controle, porque una vez que ellos tienen el orgasmo y la eyaculación, necesitan cuando menos media hora de descanso para volver a comenzar el numerito. O claro, pueden continuar con estimulación manual u oral. Dicho en términos simples: cuando tengas el primer orgasmo, no pienses que es el fin, sino el principio.

La práctica hace al orgasmo
No es imposible, pero sí difícil que logres un multiorgasmo la primera vez, o incluso las primeras ocasiones que estás con tu pareja. Para eso se necesita práctica, porque el amor, como cualquier arte, es difícil de dominar. El núcleo de todo esto es que exista, entre la pareja, una buena comunicación en términos sexuales, y una confianza sexual total en tu compañero. Que no te dé pena decirle lo que te gusta y lo que no te gusta, y preguntarle a él qué prefiere y qué no.
Es la única forma de llegar a conocerse. Algo que ayuda mucho es experimentar, es decir, no caer en una rutina que puede ser la peor enemiga, no solamente del orgasmo, sino del amor. Quien no experimenta no conoce lo que está más allá de su nariz. Mientras ambos lo decidan y ambos lo disfruten, lo que hagan será válido. Así pues, la vida sexual se construye, exactamente igual que la vida cotidiana. Y es el juego erótico de exploración y experimentación lo que enriquece la vida sexual de una pareja.
Mientras más unidos estén en este punto, mientras más abiertos sean el uno con el otro, mientras más segura te sientas de ti y de él, más fácil será que logres conquistar, a plenitud, toda tu enorme capacidad orgásmica.
El Video
Enero 22, 2008 en 6:17 pm
Barbaro man, grandísimo aporte. Se te agradece muchísimo y se que mi novia lo va a disfrutar muchísimo.
Saludos
Abril 16, 2008 en 7:15 am
[...] Pero todo esto se acaba a partir del cuarto mes de gestación. Con el cuerpo ya habituado y cargado de hormonas, la embarazada suele multiplicar su libido. Desde entonces y hasta el sexto o séptimo mes, la mujer necesita una gran actividad sexual y nota cómo se excita con más facilidad y rapidez. Aumenta la hichazón de los labios mayores y menores y también la lubricidad de la vagina durante el coito, por lo cual el acto acto sexual es mucho más placentero, alcanzando en ocasiones el multiorgasmo. [...]